Hay una frase con mensaje que dice “Quien
vota a corruptos no es víctima, es cómplice”.
Esta semana la Fiscalía Anticorrupción con el fiscal Antonio
Romeral a la cabeza ha solicitado "el sobreseimiento provisional de la causa”,
sobre el caso de ‘los
papeles de Bárcenas’, en el que considera que el PP, no cometió un delito
fiscal al no declarar las donaciones correspondientes al año 2008, e incluirlas
en su presunta contabilidad b, aunque
señala que es “responsable civil subsidiario”, que no penal, de los delitos que
habrían cometido sus extesoreros Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta por pagar en
negro las obras de su sede. No es posible estar 18 años financiándose irregularmente,
dejando trasparentemente claro que hay una caja b, y que el PP no asuma sus vergüenzas
jurídicas. Algo bochornoso por no decir ignominioso y despreciable en un estado de derecho. Si ese es el ejemplo de un gobierno
que tiene que servir de espejo, no puede extrañar el que la ciudadanía este harta de las malas artes del estado. Y no digamos de sus artistas.
En su escrito de acusación para los que fueran gestores
económicos de la formación la Fiscalía solicita cinco años de cárcel por
apropiación indebida, falsedad documental y fraude fiscal. Asimismo, pide tres
años y 10 meses de cárcel para Gonzalo Urquijo y Belén García, dueños de la
empresa Unifica que reformó el cuartel general de las tropas populares. En su
día, el juez Pablo Ruz, instructor del caso, dejó abierta la posibilidad al
fiscal Antonio Romeral de acusar al PP de un delito contra la Hacienda Pública por las cuotas que dejó de
pagar en 2008 de las donaciones recibidas de empresarios, pero el togado remarca
que no está “debidamente justificado ese delito”.
En este sentido, recuerda que la Agencia Tributaria sostuvo, en distintos informes, que las aportaciones anotadas en los papeles de Bárcenas estaba exentas de tributar. Incluso, a petición del juez, Hacienda elaboró un nuevo dictamen ‘simulando’ si habría delito de tener que ser declaradas esas donaciones, todo ello relativo al ejercicio de 2008. Y, precisamente, según este documento, el fiscal entiende que, en el caso de tener que tributar las mismas, “la cuota presuntamente defraudada alcanzaría un importe de 25.630,03 euros”, por lo que no sobrepasaría el límite de 120.000 euros para ser considerado delito. Más inmoral e indecorosa vergüenza política. Mientras no sea delito, defrauda que algo queda y no se castiga.
En este sentido, recuerda que la Agencia Tributaria sostuvo, en distintos informes, que las aportaciones anotadas en los papeles de Bárcenas estaba exentas de tributar. Incluso, a petición del juez, Hacienda elaboró un nuevo dictamen ‘simulando’ si habría delito de tener que ser declaradas esas donaciones, todo ello relativo al ejercicio de 2008. Y, precisamente, según este documento, el fiscal entiende que, en el caso de tener que tributar las mismas, “la cuota presuntamente defraudada alcanzaría un importe de 25.630,03 euros”, por lo que no sobrepasaría el límite de 120.000 euros para ser considerado delito. Más inmoral e indecorosa vergüenza política. Mientras no sea delito, defrauda que algo queda y no se castiga.
La infamia continua por otro lado, en su auto, el fiscal
Romeral da por acreditada la existencia de una caja b del PP que manejaban
Bárcenas y Lapuerta de manera “ajena al control del departamento de Tesorería” ¿? Sobre esta cuestión explica que,
durante el tiempo que estuvieron en sus cargos, los extesoreros “gestionaron
fondos en metálico aportados por donantes de quienes no podían recibir los
mismos, de acuerdo con la legislación sobre financiación de partidos”. “El
control de los ingresos procedentes de las anteriores donaciones, así como de
los gastos, se llevaba en unas hojas a modo de contabilidad paralela que
cumplimentaba Luis Bárcenas y supervisaba Álvaro Lapuerta”, señala. Romeral
apunta, asimismo, que “ese dinero, siempre en efectivo y ajeno a todo el
control del partido, se guardaba en una caja fuerte ubicada en el despacho de
Bárcenas”. Vamos, el mismo control que ejercen y gestionan con los presupuestos
del estado, ajenos absolutamente a todo, lo que no conviene.
J L
Herrera Vega
Ciències de la Informació i de la Comunicació
El Comunicado
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El Comunicado
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